El día juliano es una forma de numerar los días en astronomía. De hecho, los días
julianos se utilizan en particular para fechar eventos astronómicos. Por convenio, se tomó como primer día juliano
el que correspondió al 1 de enero del año 4713 a. C. a las 12 del mediodía Tiempo Universal -TU- (o 1 de enero
de -4712, ya que no hubo año 0). La primera forma de designar la fecha se llama histórica y la segunda fecha
astronómica. Se determinó la fecha de
origen para que fuera lo suficientemente antigua como para cubrir cualquier evento astronómico o histórico conocido
entonces y para evitar la existencia de números negativos. La fecha juliana, día juliano
o DJ (JD, por sus siglas en inglés) es el número de días y fracción transcurridos desde aquel
punto inicial fijo mencionado.
Se comienza a contar desde el mediodía para evitar cambios de día juliano a lo largo de la noche, que es cuando se suelen realizar las observaciones astronómicas. En el calendario juliano la duración del año se estableció en 365,25 días. La realidad astronómica es que la duración del año solar o año trópico es de 365,242189 días, con lo que el calendario juliano se iba desfasando gradualmente respecto de las estaciones del año.
El calendario juliano fue establecido por Julio César en el año 46 a. C. y comenzó a utilizarse al año siguiente. Sin embargo, la duración media de su año era ligeramente superior a la del año trópico, por lo que, con el paso de los siglos, las fechas del calendario se fueron desplazando respecto de las estaciones. Para corregir este desfase se introdujo en 1582 el calendario gregoriano, promovido por el papa Gregorio XIII. La reforma eliminó diez días del calendario y modificó la regla para determinar los años bisiestos, con el fin de aproximar de nuevo el calendario al ciclo de las estaciones.
La adopción del calendario gregoriano no se produjo simultáneamente en todos los países. Mientras algunos lo adoptaron en 1582, otros continuaron utilizando el calendario juliano durante décadas o incluso siglos. Por ello, al trabajar con fechas históricas, es importante tener en cuenta qué calendario se utilizaba en cada lugar y en cada época.
El calendario juliano y el día juliano son, por tanto, conceptos diferentes: el primero es un calendario histórico, mientras que el segundo es un sistema astronómico de numeración continua de los días.
Por lo indicado antes en cuanto a la fecha y hora de inicio de la cuenta del día juliano, tengamos en cuenta que el día juliano viene siempre determinado por el Tiempo Universal y no
por el local. La fecha y hora de un fenómeno astronómico se expresa en Tiempo Universal (TU), con independencia del lugar desde el que se realice la observación y de su hora local.
La necesidad de utilizar días julianos se debe a que en astronomía muchas veces hay
que realizar cálculos relacionados con fechas (restar dos fechas lejanas, por ejemplo) y con nuestro calendario
gregoriano actual resulta bastante difícil, ya que los días se agrupan en meses, que contienen un número
variable de días, complicado además por la presencia de los años bisiestos.
Con independencia de la desalineación gradual astronómico-estacional que comentamos antes,
operativamente, los días julianos tienen otros dos inconvenientes: por un lado, que el número de días
transcurridos desde la fecha de origen es grande; y por otro, que el origen de los días se fija a las 12 horas
del mediodía, lo que supone una dificultad para las prácticas cronológicas actuales. Es por ello que en 1957 se estableció
una variante del día juliano denominada día juliano modificado, que resulta de restar 2.400.000,5 días al
día juliano y que en ocasiones se usa. Esto tiene el efecto de mover la fecha de origen al 17 de noviembre de 1858 a las 0 horas.
Conversión dinámica
Fecha y Hora ↔ Día Juliano
Nota: los números decimales del día juliano deben introducirse mediante un punto (.) y no mediante una coma (,).